DMRE seca y DMRE húmeda: diferencias y tratamiento
Qué es la degeneración macular relacionada con la edad
La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), conocida como AMD por sus siglas en inglés, es una condición que afecta la mácula. La mácula es la zona central de la retina, responsable de la visión detallada que usted utiliza para leer, conducir, reconocer rostros y distinguir detalles finos.
Cuando la mácula se deteriora, la visión central puede volverse borrosa, distorsionada u oscura, aunque la visión periférica generalmente se mantiene sin cambios. Según datos de Prevent Blindness y VEHSS (2022), millones de personas en los Estados Unidos presentan alguna forma de DMRE, y una proporción significativa tiene la forma avanzada que puede comprometer seriamente la visión.
La DMRE se desarrolla conforme el ojo envejece, pero puede seguir dos caminos diferentes. En la DMRE seca, la mácula se adelgaza progresivamente y se acumulan depósitos llamados drusas debajo de la retina. En la DMRE húmeda, vasos sanguíneos anormales crecen debajo de la mácula y filtran líquido o sangre, lo que causa daño rápido al tejido retiniano.
Ambos tipos afectan la visión central, pero su comportamiento, velocidad de progresión y opciones de tratamiento son distintos.
La DMRE seca representa aproximadamente el 85 por ciento de todos los casos de DMRE, según datos de la AAO (2024). La DMRE húmeda constituye alrededor del 15 por ciento restante. Aproximadamente una de cada 10 personas mayores de 50 años presenta DMRE temprana, mientras que cerca de una de cada 100 tiene la forma avanzada.
En personas mayores de 80 años, la proporción aumenta de manera notable: cerca de tres de cada 10 presentan DMRE temprana y aproximadamente una de cada 10 tiene la forma avanzada, según datos de Prevent Blindness y VEHSS (2022).
DMRE seca: lo que usted necesita saber
La DMRE seca comienza cuando se forman pequeños depósitos amarillentos llamados drusas debajo de la retina. Las drusas en cantidades pequeñas generalmente no causan problemas. Sin embargo, a medida que aumentan en tamaño y número, pueden dañar las células de la mácula. Esta condición progresa de forma lenta, a lo largo de meses o años.
En su etapa más avanzada, la DMRE seca puede provocar atrofia geográfica (geographic atrophy), es decir, áreas de la retina donde las células mueren y forman zonas de pérdida tisular con bordes definidos. Esta forma avanzada puede causar una pérdida significativa de la visión central.
En las etapas tempranas, la DMRE seca puede no producir síntomas perceptibles. A medida que avanza a etapas intermedias, usted puede notar dificultad para leer con poca luz o para adaptarse al pasar de un espacio iluminado a uno oscuro. Los colores pueden parecer menos vívidos y es posible que aparezca una ligera distorsión de las líneas rectas.
En la etapa avanzada de atrofia geográfica, los síntomas se vuelven más evidentes:
- Pérdida gradual de la visión central
- Áreas oscuras o borrosas en el centro del campo visual
- Distorsión más notable de las líneas rectas
- Dificultad para leer y conducir, especialmente de noche
Durante muchos años no existió un tratamiento aprobado por la FDA para la atrofia geográfica. En 2023 se aprobaron dos medicamentos de la clase inhibidores del complemento que se administran mediante inyecciones intravítreas, es decir, inyecciones directamente en el ojo.
Según datos de la AAO (2023), los estudios clínicos mostraron que estos medicamentos pueden reducir la velocidad de progresión de la atrofia geográfica en aproximadamente un 14 a 20 por ciento. Sin embargo, ninguno de estos fármacos ha demostrado la capacidad de mejorar la agudeza visual ni de recuperar la visión que ya se ha deteriorado. Su especialista en retina puede evaluar si usted es candidato para este tipo de tratamiento.
DMRE húmeda: lo que usted necesita saber
La característica principal de la DMRE húmeda es la neovascularización macular, también llamada neovascularización coroidea (choroidal neovascularization, CNV). Esta condición ocurre cuando vasos sanguíneos anormales crecen debajo de la mácula, impulsados por una proteína llamada factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF).
Estos vasos nuevos son frágiles y pueden filtrar líquido o sangre, lo que distorsiona la estructura de la retina y daña la mácula. Si no se trata, la filtración y el sangrado pueden formar una cicatriz disciforme que reemplaza el tejido retiniano normal y puede provocar pérdida severa y prolongada de la visión central.
A diferencia de la DMRE seca, los síntomas de la DMRE húmeda pueden aparecer de forma rápida. Las señales de alerta más comunes incluyen:
- Disminución súbita o gradual de la visión central
- Líneas rectas que se ven onduladas o torcidas
- Puntos ciegos o áreas oscuras en el centro de la visión
- Colores que se ven menos brillantes o desteñidos
Si usted experimenta cualquiera de estos síntomas, especialmente un cambio súbito, consulte de inmediato con un especialista en retina o acuda a una sala de emergencias. El tratamiento oportuno puede ayudar a prevenir una pérdida seria de visión.
La DMRE húmeda se trata con inyecciones anti-VEGF, es decir, medicamentos que se administran directamente en el ojo para bloquear la proteína VEGF que estimula el crecimiento de vasos sanguíneos anormales y la filtración de líquido. Desde 2005, el tratamiento anti-VEGF ha transformado la atención de la DMRE húmeda. En la actualidad, muchos pacientes tienen mejores posibilidades de mantener su visión central.
Existen varios medicamentos anti-VEGF disponibles, cada uno con diferentes intervalos de administración. Algunos se aplican cada cuatro semanas, mientras que otros permiten intervalos de hasta 16 semanas después de las dosis iniciales de carga. La DMRE húmeda no puede eliminarse por completo, pero estos medicamentos pueden frenar o detener su progresión. En algunos casos, es posible que se recupere parte de la visión afectada, aunque los resultados varían según cada paciente.
Antes de cada inyección se aplican gotas anestésicas para adormecer el ojo y reducir las molestias durante el procedimiento.
Factores de riesgo y personas más afectadas
El factor de riesgo principal para la DMRE es la edad. A mayor edad, mayor es la probabilidad de desarrollar esta condición. La genética también cumple una función importante. Las personas con antecedentes familiares de DMRE tienen un riesgo más elevado. Si un padre o hermano ha sido diagnosticado con esta condición, es importante informar a su especialista en retina.
Las mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor de DMRE que los hombres. Las poblaciones de ascendencia caucásica y europea presentan tasas más altas de la enfermedad en comparación con otros grupos. Según datos de Prevent Blindness y VEHSS (2022), las tasas ajustadas por edad son más bajas entre la población afroamericana.
El tabaquismo es un factor de riesgo modificable bien establecido. Otros factores que pueden aumentar el riesgo incluyen la obesidad, la presión arterial alta y la exposición solar prolongada.
La DMRE seca puede convertirse en DMRE húmeda en cualquier momento. No todas las personas con DMRE seca desarrollarán la forma húmeda, pero el riesgo existe. Por esta razón, el monitoreo regular es fundamental.
Si usted tiene DMRE seca, su especialista en retina puede recomendarle revisar su visión en casa utilizando una rejilla de Amsler (Amsler grid), una herramienta sencilla que ayuda a detectar distorsión en las líneas rectas.
Diagnóstico y pruebas
Ambos tipos de DMRE se diagnostican durante un examen completo con dilatación de la pupila. El especialista en retina aplica gotas especiales para dilatar las pupilas y luego examina la mácula en busca de drusas, atrofia, líquido o sangre. Este examen es la base del diagnóstico de la DMRE.
La tomografía de coherencia óptica (OCT) es una prueba de imagen no invasiva que genera imágenes detalladas de las capas de la retina en corte transversal. La OCT puede revelar líquido debajo o dentro de la retina, adelgazamiento de la mácula y la presencia de atrofia geográfica. Es una de las herramientas más importantes para monitorear ambos tipos de DMRE a lo largo del tiempo.
Cuando se sospecha DMRE húmeda, el especialista en retina puede realizar una angiografía con fluoresceína. En este procedimiento, se inyecta un colorante especial en una vena del brazo y se toman fotografías a medida que el colorante circula por los vasos sanguíneos de la retina. Esta prueba permite identificar si hay vasos que están filtrando, lo que confirma la presencia de neovascularización coroidea.
La rejilla de Amsler es una herramienta simple que consiste en un cuadro con líneas rectas y un punto central. Al observar la rejilla con un ojo a la vez, usted puede detectar cambios tempranos en la visión central, como líneas onduladas o áreas faltantes. Muchos especialistas en retina recomiendan el uso diario de la rejilla de Amsler para pacientes con DMRE, con el fin de identificar cualquier cambio de forma oportuna.
Comparación de las opciones de tratamiento
La DMRE seca en etapas temprana e intermedia generalmente se maneja con cambios en el estilo de vida, suplementos nutricionales basados en la fórmula AREDS2 (una combinación específica de vitaminas y minerales estudiada por el Instituto Nacional del Ojo, NEI) y monitoreo regular. Para la DMRE seca avanzada con atrofia geográfica, los inhibidores del complemento aprobados en 2023 están disponibles para reducir la velocidad de progresión.
La DMRE húmeda se trata principalmente con inyecciones intravítreas de medicamentos anti-VEGF. El objetivo es detener o reducir la filtración de los vasos sanguíneos anormales y preservar la mayor cantidad posible de visión central. El tratamiento generalmente comienza con una serie de dosis de carga mensuales, seguidas de inyecciones a intervalos que su especialista en retina determinará según la respuesta de su ojo.
La distinción más importante es que las inyecciones anti-VEGF se utilizan para la DMRE húmeda, mientras que los inhibidores del complemento se emplean para la atrofia geográfica en la DMRE seca. Se trata de clases de medicamentos diferentes que actúan sobre procesos distintos de la enfermedad. Los medicamentos anti-VEGF bloquean el crecimiento de vasos sanguíneos anormales, mientras que los inhibidores del complemento actúan sobre una parte del sistema inmunológico involucrada en la destrucción celular.
Ambos tipos de DMRE requieren atención continua. No existe un tratamiento único que resuelva ninguna de las dos condiciones. El seguimiento a largo plazo con un especialista en retina es fundamental.
Qué esperar durante el tratamiento
Si usted tiene DMRE húmeda, debe anticipar visitas regulares a su especialista en retina para monitoreo e inyecciones. La frecuencia del tratamiento varía según el paciente. Algunos necesitan inyecciones cada cuatro semanas, mientras que otros pueden extender los intervalos hasta cada 12 o 16 semanas, dependiendo del medicamento utilizado y de la respuesta del ojo. Cumplir con el calendario de tratamiento es fundamental para proteger su visión.
La DMRE afecta la visión central, lo que significa que tareas como leer, conducir y reconocer rostros pueden volverse más difíciles. Las ayudas de baja visión, como lentes de aumento, materiales con letra grande e iluminación especializada, pueden facilitar estas actividades. Muchas comunidades ofrecen servicios de rehabilitación de baja visión que enseñan estrategias prácticas para mantener la independencia.
Recibir un diagnóstico de DMRE puede generar preocupación y frustración. Es normal sentir inquietud sobre su visión y su futuro. Hablar con su especialista en retina sobre qué esperar puede reducir la incertidumbre. Los grupos de apoyo para personas con degeneración macular también pueden ofrecer conexiones valiosas con otras personas que comparten experiencias similares.
Cuándo consultar con un especialista en retina
Si usted ha sido diagnosticado con cualquier forma de DMRE, las citas de seguimiento regulares con un especialista en retina son importantes. La detección temprana de cambios puede facilitar el inicio oportuno del tratamiento y mejorar los resultados. Su especialista le recomendará un calendario de monitoreo según la etapa de su condición.
Ciertos síntomas requieren atención urgente. Si usted experimenta cualquiera de las siguientes señales, consulte con un especialista en retina o acuda a una sala de emergencias de inmediato:
- Aumento súbito de cuerpos flotantes (pequeñas manchas o puntos que se desplazan en su campo visual)
- Destellos de luz en uno o ambos ojos
- Una sombra oscura que se desplaza a través de su campo visual
- Pérdida repentina de visión o aumento súbito de la borrosidad
- Distorsión nueva de las líneas rectas, especialmente si aparece de forma rápida
Estos síntomas podrían indicar que la DMRE seca se ha convertido en DMRE húmeda o que la DMRE húmeda está empeorando. El tratamiento rápido puede marcar una diferencia significativa en la preservación de la visión.
Los adultos mayores de 50 años deben realizarse un examen completo con dilatación de la pupila para verificar si hay signos de DMRE, incluso si no presentan síntomas. Las personas con antecedentes familiares de DMRE u otros factores de riesgo deben consultar con un especialista en retina sobre la conveniencia de realizar exámenes más tempranos o más frecuentes.
Preguntas frecuentes
Sí, la DMRE seca puede progresar a DMRE húmeda en cualquier etapa, y esta transición puede ocurrir de forma súbita. El monitoreo regular con un especialista en retina y el uso diario de la rejilla de Amsler en casa pueden ayudar a detectar cambios de forma temprana. Si usted nota distorsión nueva, borrosidad o manchas oscuras en su visión central, busque atención médica de inmediato.
Antes de cada inyección, se aplican gotas anestésicas para reducir las molestias. La mayoría de los pacientes reportan sentir una leve presión o una sensación breve durante el procedimiento, en lugar de dolor agudo. Es posible que se presente una ligera irritación después, que generalmente se resuelve en un día.
Las inyecciones anti-VEGF para la DMRE húmeda pueden estabilizar la visión y, en algunos casos, producir una mejoría medible. Sin embargo, la pérdida de visión causada por cicatrización o daño retiniano significativo puede no ser recuperable. Para la atrofia geográfica, los inhibidores del complemento reducen la velocidad de progresión pero no han demostrado capacidad de restaurar la visión que ya se ha deteriorado. Iniciar el tratamiento de forma temprana ofrece la mejor oportunidad de preservar la visión que aún se conserva.
La frecuencia de las visitas depende del tipo y la etapa de su DMRE. Los pacientes con DMRE seca temprana pueden necesitar consultas una o dos veces al año. Quienes reciben inyecciones anti-VEGF para DMRE húmeda pueden tener citas cada cuatro a 16 semanas, según el medicamento y la respuesta al tratamiento. Su especialista en retina creará un calendario de monitoreo adaptado a su condición.
Las drusas son depósitos pequeños de color amarillento que se acumulan debajo de la retina. En cantidades pequeñas, generalmente no afectan la visión. Sin embargo, cuando aumentan en tamaño y número, pueden ser una señal de que la DMRE está progresando. Su especialista en retina puede identificar las drusas durante un examen con dilatación de la pupila o mediante tomografía de coherencia óptica (OCT).
Hay varias medidas que pueden ayudar a cuidar su visión. Utilizar la rejilla de Amsler diariamente permite detectar cambios tempranos. Seguir una alimentación rica en verduras de hoja verde y pescado puede ser beneficioso. Si su especialista lo recomienda, los suplementos basados en la fórmula AREDS2 pueden ser útiles en ciertos casos. Además, evitar el tabaquismo, proteger los ojos de la exposición solar excesiva y acudir a todas las citas de seguimiento programadas son pasos importantes para preservar su visión.